Herencia Cristiana
Historias de los Grandes Genocidios
A pesar de toda las palabrerías de
perdón, la Iglesia Católica esta a punto de canonizar a un Santo Patrono del
Genocidio. El 4 de Octubre de 1998 el Papa Juan Pablo II viajo a la Republica de
Croacia para beatificar a un héroe nacional de ese país (1), Alojzije
Stepinac, Arzobispo de Zagreb durante la Segunda Guerra Mundial. Al hacer esto
él demuestra el verdadero cometido de la Iglesia Católica de sostener y apoyar
su historia, no importa que salvaje y criminal haya sido. Oficialmente, Stepinac
fue honrado como mártir de la Iglesia en su más reciente cruzada, la cruzada
contra el comunismo. Pero al transformar a este fanático en Santo, el Papa
absuelve a Stepinac de su complicidad en los crímenes de genocidio contra los
serbios, judíos y romas (gitanos) que tuvieron lugar en el estado títere Nazi
de Croacia durante la Segunda Guerra Mundial. Este acto pone en duda la
sinceridad de la Iglesia en su reciente publicitada campaña de
blanqueamiento de su pasado e historia mediante el pedido de perdón en una
forma muy generalizada. Al beatificar a Stepinac el Papa se une en una
causa común con aquellos que niegan que jamás haya ocurrido el holocausto.
Al transformar a Stepinac en Santo, la Iglesia Católica trata de enterrar uno de
los capítulos más negros de su historia. En Croacia la Iglesia no solamente se
desentendió del genocidio que se estaba desencadenando, sino que fue un
participe entusiasta y activo. Sacerdotes y monjes fueron protagonistas de
atrocidades, los obispos promovían el antisemitismo y difamaban a los serbios
al mismo tiempo que judíos y serbios eran exterminados y convertidos a la
fuerza a lo largo y a lo ancho de Croacia.. Todo mientras el Vaticano esperaba ver si este experimento social serviría para avanzar sus intereses. La
Iglesia todavía no ha pedido perdón y ni siquiera ha reconocido la existencia de
este genocidio. Ahora San Stepinac tapa la memoria y su responsabilidad.(2)
Mile Budak (izquierda) con el Arzobispo Stepinac (centro) durante la apertura de la Feria de Zagrebr. Budak fue uno de los partidarios mas entusiastas del genocidio servio.
Después de colapso de Yugoslavia, el 11 de abril de 1941,los Nazis instalaron un régimen títere en Croacia encabezado por Ante Pavelic, terrorista y cabeza del movimiento clero-fascista Ustasha, como líder o "poglavnik." Pavelic y sus seguidores habían estado exiliados en Italia bajo la protección de Mussolini y eran buscados por Francia y Yugoslavia por organizar el asesinato del Rey Alejandro de Yugoslavia y el Primer Ministro Francés Louis Barthou. El régimen que él establece en Croacia con la ayuda de sus padrinos Nazis, el NDH "Nezavisna Drzava Hrvatska" (Estado Independiente de Croacia), fue encabezado por el Partido Ustasha, una organización que combinaba las ideologías fascistas y católicas de construir una Croacia mediante la limpieza étnica de sus rivales religiosos, los serbios ortodoxos.

Ba
La identidad del estado estaba más basada en afiliación religiosa que en etnicidad. El fanatismo Católico Ustasha estaba determinado a solidificar su control mediante una combinación de conversiones religiosas forzadas, expulsión y exterminio. En las palabras del propio Ministro de Educación y Cultura Ustasha Mile Budak::
"Las bases del Movimiento Ustasha es la religión. Para las minorías como los serbios, judíos y gitanos tenemos tres millones de balas. Mataremos parte de los servios, a otros los deportaremos y el resto será forzado a aceptar la Religión Católica Romana. De esta forma la Nueva Croacia se librará de todos los serbios en su seno para llegar a ser 100% católica en un periodo de 10 años." (3)
Este sentimiento fue repetido unos días después por un sacerdote de Udbina, de nombre Mate Mogus:
"Hasta ahora hemos trabajado para la Fe Católica con el libro de plegarias y la cruz. Ahora ha llegado la hora de trabajar con el rifle y el revolver." (4)
El régimen se movió rápido para hacer reales sus amenazas. El enemigo numero UNO del Ustasha, la minoría eslava ortodoxa fue perseguida con tal ferocidad que muchas veces alarmó a sus padrinos Nazis, quienes temían que tal brutalidad cometida a una minoría tan grande los llevaría a estos a aliarse con los Partisanos. El 17 de febrero de 1942, Reinhard Heydrich, el supervisor inmediato de la Solución Final, conocido por su falta de sensibilidad, reportó al Reich Führer de la SS Heinrich Himmler:
"El número de eslavos masacrados por los croatas de las formas más sádicas son estimados en 300,000.... La realidad es que en Croacia, los serbios que quedan vivos son aquellos que se han convertido al catolicismo, a quienes les es permitido vivir sin ser molestados..Debido a esto es claro que el estado de tensión serbo-croata es una lucha entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa." (5)
Los
italianos fascistas que controlaban una porción de Croacia durante la guerra
estaban horrorizados por los Ustasha y lograron rescatar a un gran numero de judíos
y ortodoxos de la persecución Ustasha negándose a extraditar a los refugiados
que llegaban a su zona de control.
Aunque los serbios eran el blanco
principal de la campaña de limpieza étnica de los Ustashas, estos no eran los
únicos. Acatando las directivas Hitler y mediante una cantidad abundante de
antisemitismo y racismo local, los Ustashas cazaron y exterminaron la gran mayoría
de los judíos y gitanos del país.

Mapa de
Acto the conversion en masa de serbios en Dubica
Mientras parte del horror nazi yacía en su fría aplicación de los principios de producción en masa y eficiencia a la "ciencia" del asesinato, los Ustashas elaboraban el genocidio de una forma mas personal y primitiva que se caracterizaba por el placer personal y sádico de la tortura y la venganza de magnitud comparable con los peores crímenes de la Edad Media
. Deschner describe el horror de esta manera:
"Las ejecuciones en masa eran comunes, las victimas eran degolladas y a veces despedazadas y muchas veces era común ver pedazos de carne colgadas en carnicerías con un cartel que decía 'carne humana' . Los crimines de los Alemanes de la KZ parecían pequeños comparados con las atrocidades cometidas por los católicos. Los Ustashas adoraban los juegos de tortura que se convertían en orgías nocturnas que incluían clavar clavos al rojo vivo debajo de las uñas, ponían sal en las heridas abiertas, cortaban todas las partes humanas concebibles y competían por el título de quien era el mejor en degollar sus victimas. Quemaron iglesias ortodoxas llenas de gente, empalaron niños en Vlasenika y Kladany, cortaron narices, orejas y arrancaron ojos. Los italianos fotografiaron a un Ustasha que tenia dos cadenas de lenguas y ojos alrededor de su cuello." (6)
Como los
Nazis, el NDH mantenía una serie de campos de concentración, siendo el más
notorio el de Jasenovac, un campo donde cientos de miles perecieron (7). A los
asesinatos en masa en los campos de concentración se les sumaban innumerables
crímenes en las aldeas y el campo.
El blanco principal de los esfuerzos de exterminio eran las personas educadas,
cualquiera que los Ustashas creyeran que tenia la capacidad de mantener una
cultura e identidad serbia. Para los campesinos existía a veces la misericordia
del rebautizo forzado, que eran conducidos en masa a lo largo de la campiña. A
pesar de pequeñas disputas ocasionales sobre los detalles de como se realizaban
las concesiones en masa, la Iglesia por lo general, como así también el clero
croata y el Vaticano consideraban las conversiones como una victoria del
catolicismo. (8)
El Papel del Clero en la NDH
El clero apoyaba al régimen con entusiasmo fanático. La Iglesia Católica había considerado a Croacia como el ultimo baluarte en los Balcanes contra la Iglesia Ortodoxa y siempre se había opuesto a la participación en una Yugoslavia dominada por sus oponentes religiosos. La mayoría de los católicos compartían las metas ideológicas de los Ustasha y recibieron con beneplácito el fin de la tolerancia religiosa impuesta por Yugoslavia.
Pavelic rodeado por el episcopado Catolico.
Stepinac esta a su derecha y Saric a su izquierda
El Arzobispo de Sarajevo, Saric llego hasta publicar poesía enalteciendo al líder de los Ustasha. Las palabras de su "Oda a Pavelic" refleja el nacionalismo religioso xenófobo endémico entre los sacerdotes:
Contra los avaros judíos con
todo su dinero,
quienes querían vender nuestras almas,
traicionar nuestros nombres
esos miserables.
Ud. es la roca donde se edifica
la patria y la libertad
Proteja nuestras vidas del infierno,
Marxista y Bolchevique (9)
Stepinac también demuestra su xenofobia anti serbia en sus escritos:
"Después de todo, Los croatas y los serbios son de dos mundos distintos, polo norte y polo sur, nunca se llevaran bien a no ser por un milagro de Dios. El cisma de la Iglesia Ortodoxa es la maldición más grande de Europa, casi más grande que el Protestantismo. Aquí no hay moral, ni principios, ni verdad, ni justicia ni honestidad." (10)
Durante
toda la guerra Stepinac y el resto de la Jerarquía Católica continuaron
apoyando públicamente al régimen, celebrando una variedad de ceremonias político
religiosas, siendo parte del parlamento Ustasha y continuamente santificando y
adulando al estado Ustasha.
Mucho de los sacerdotes de menor rango
fueron mucho mas allá de las palabras y participaron activamente en las
conversiones forzadas, torturas y asesinatos en masa. El historiador italiano
Carlo Falconi relata,
"Con pocas excepciones aquí y allí el fenómeno aquí descrito era característico de las masacres Ustasha, con diferencia a los exterminios en otros países durante la Segunda Guerra Mundial, era casi imposible de imaginar una expedición punitiva Ustasha sin la presencia de un Sacerdote a la cabeza, siendo generalmente un Franciscano." (11)
Mientras
la mayoría de las figuras religiosas personalmente envueltas en las atrocidades
cometían sus crímenes en la campiña Bosnia (12), el más grande y notorio
campo de concentración del país, Jasenovac, fue administrado por un
Fraile Franciscano de nombre, Miroslav Filipovic, quien no solamente regenteaba
el establecimiento sino que también tomaba parte activa de las torturas y
asesinatos en masa. En 1943 Filipovic fue reemplazado de su puesto de comandante
del campo de concentración por otro sacerdote de nombre, Ivica Brkljacic.
En su juicio Miroslav Filipovic confeso haber supervisado personalmente el
asesinato de miles de serbios, judíos y gitanos
La Prensa Católica
El entusiasmo de la prensa católica, que se encontraba bajo la directa supervisión de la jerarquía eclesiástica, mostraba su apoyo restringido al gobierno fascista y a la campaña de limpieza étnica y religiosa. Los apologistas católicos tratan de ilegitimizar el apoyo a las conversiones forzadas y el genocidio diciendo que tales actos y escritos fueron hechos bajo presión y fueron el trabajo de censores Ustahas. Tales excusas podrían ser posibles si es que hubieran existido cambios entre las actitudes de antes y durante los Ustasha, pero la realidad es que no existen tales cambios. La prensa católica siempre apoyo, antes y durante, fanáticamente a la agenda política clero-fascista, el nazismo y la limpieza étnica. Considere por ejemplo el siguiente reportaje del Katolicki List alabando el establecimiento de un estado títere clero fascista en Eslovaquia:
"En un estado moderno que
pone los intereses del pueblo ante toda otra consideración, la Iglesia y el
Estado deben cooperar para evitar cualquier conflicto o mal entendido. De esta
forma y conforme a las enseñanzas de Cristo, la Iglesia en Eslovaquia ya se ha
esforzado por crear una nueva forma de vida para el pueblo de Eslovaquia.
"Las opiniones del Dr. Tuka han sido creadas mediante la formación de una
Eslovaquia del pueblo, que tiene la aprobación del Presidente de la Republica,
Monseñor. Dr. Josip Tiso. Mediante
el sistema Nacional Socialista en Eslovaquia la Iglesia no será perseguida. La
persecución se usara contra aquellos que se opongan al Nacional Socialismo.''
(13)
El mismo diario con entusiasmo le brindo su bienvenida a las tropas alemanas en su entrada a Zagreb y a la proclamación de la NDH el 21 de abril de 1941:
"La Iglesia Católica
que ha liderado a la Nación croata espiritualmente por mas de 1300 años de
dificultades, acompaña con regocijo y felicidad al pueblo Croata en este
momento de su reconstrucción e independencia política."
"....con sincero jubilo y placer le damos la bienvenida a la fundación de
la NDH. Nuestra gratitud es particularmente para aquellos sacrificados y
desprendidos luchadores quienes bajo el liderazgo del líder Ustasha poglovnik
Dr. Ante Pavelic, preparo el camino para la proclamación de la NDH" (14)
El 25 de mayo de 1941, en un articulo de una publicación de la Acción Católica titulado: "Porque los Judíos Están Siendo Perseguidos", El Sacerdote Franjo Kralik justifica la persecución sobre bases religiosas:
"Los descendientes de aquellos que odiaron a Jesús, que lo condenaron a la muerte, que lo crucificaron e inmediatamente persiguieron a sus discípulos, son culpables de excesos más grandes que los de sus antepasados... Satanás los ayudo a inventar el l Socialismo y el Comunismo... El movimiento para liberar al mundo de los judíos es un movimiento para el renacimiento de la dignidad humana. El Todopoderoso y Sabio Dios esta detrás de este movimiento" (15)
Pavelic llega a la Catedral de Zagreb en el
dia de la apertura del Sabor
[La Legislatura Nacional]; lo recibe Stepinac (1942)
Los Pecados de Stepinac
Como
Arzobispo de Zagreb y vicario militar de las Fuerzas Armadas Ustasha, Stepinac
era la cabeza de facto de la Iglesia Católica en Croacia durante la
Segunda Guerra Mundial. En un régimen que reconocía al catolicismo como el
corazón de su identidad nacional, la importancia e influencia del Arzobispo en
los eventos que ocurrieron durante y después de la guerra fueron importantes.
No existen dudas que él vio con
agrado el establecimiento del estado Ustasha como la realización de cientos de
años de aspiraciones de independencia Croata. En una carta pastoral publicada
menos de un mes después de la fundación de la NDH, Stepinac consagra y
legitima el nuevo régimen:
"Aunque se vean confusos los funestos eventos de hoy y aunque variados sean los factores que tienen influencia sobre el curso de los eventos, uno de todas formas puede ver la influencia de la mano divina." (16)
De la misma forma aplaudió el establecimiento del dogma católico como ley en las fases iniciales del establecimiento del régimen. Vio con particular beneplácito la ley que decretaba la pena de muerte por el aborto y la ley que imponía 30 días de cárcel por insultar (17). No hay duda que de la mima forma le alegró enormemente el final de la tolerancia religiosa. En un diario se cuentan los detalles de la primera entrevista con el poglovnik, Stepinac anota con evidente aprobación la venidera represión de las religiones rivales.
"...El Arzobispo le dió su bendición por su trabajo.... Cuando el Arzobispo había concluido, el poglavnik contesto que deseaba dar todo su apoyo a la Iglesia Católica. También dijo que arrancaría de sus raíces a la secta denominada Viejos Católicos que no era mas que una organización para el divorcio. Continuo diciendo que no mostraría ningún tipo de tolerancia hacia la Iglesia Ortodoxa, porque a su parecer, no era una Iglesia sino una organización política. Todo esto dejó al Arzobispo con la impresión que el poglavnik era un católico sincero y que la Iglesia Católica tendría libertad de acción, aunque el Arzobispo no se autoengaña pensando que todos estos planes son fáciles de ejecutar." (18)
La intolerancia religiosa de los Ustasha fue el mayor factor por el cual Stepinac apoyaba al régimen Ustasha a lo largo de la guerra. Llego un momento que el mismo se quejo amargamente que los italianos fascistas que ocupaban parte de Croacia durante la guerra permitían tanta libertad religiosa que amenazaban la estabilidad del estado. Stepinac le escribe al Obispo de Mostar diciendo:
"Los italianos han vuelto y han reimpuesto su autoridad civil y militar. Las iglesias cismáticas revivieron inmediatamente después de su regreso y los sacerdotes Ortodoxos hasta ahora escondidos volvieron a reaparecer con libertad. Los italianos parecen favorecer a los serbios y perjudicar a los católicos." (19)
Él también envió una queja similar Ministro de Asuntos Italianos en Zagreb,
"Ocurre que en los territorios croatas anexados por Italia se puede observar una caída constante de la vida religiosa y un evidente viraje del catolicismo al cisma. Si la parte mas católica de Croacia dejaría de serlo en el futuro, la culpa y la responsabilidad ante Dios y la historia seria de la Italia católica. El aspecto religioso de este problema lo transforma en mi obligación y deber hablar en términos simples y abiertos desde el momento que yo personalmente soy el responsable del bienestar religioso de Croacia." (20)
Stepinac también estudió las posibilidades de enriquecer a la Iglesia Católica a expensa de sus depuestos rivales ortodoxos. El Arzobispo específicamente pide al poglavnik que le entregara el monasterio serbio Orahovica a los Monjes Trapistas quien Hitler había evacuado de su monasterio en Reichenberg.
Los Pensamientos y Acciones de Stepinac
Cuando el
futuro de la guerra ya se veía que estaba en su contra Stepinac sufrió
algunos ataques de humanitarismo. Debido a esto, algunos croatas revisionistas
pidieron al Yad Vashem Israelí el incluir a Stepinac en su "Lista de
Justos". El pedido ha sido denegado dos veces. Un representante del Yad
Vashem dijo: "Personas que ocasionalmente ayudaron a un judío y
colaboraron simultáneamente con un régimen Fascista que fue parte del plan de
exterminio Nazi contra los judíos pueden ser descalificado para el titulo
de "Los Justos"."
Los ataques de humanidad de Stepinac
realmente fueron muy poco comunes. Por ejemplo en su reporte al Vaticano
fechado, mayo de 1943, él declara con orgullo el gran numero de
conversiones, hasta ese momento 240,000, como uno de los logros del régimen
croata y su preocupación por el régimen croata si éste fuera a caer. Su
defensa de la NDH fue completa y hasta incluyo la defensa y justificación de
las políticas y leyes anti semitas del estado Ustasha. Lobkowicz, el
representante Ustasha en el Vaticano describe el racionamiento del Arzobispo de
esta manera:
"De acuerdo a la información recibida de varias fuentes y de acuerdo con las declaraciones del mismo Arzobispo, podemos decir que él ha reportado muy positivamente sobre Croacia. Él reveló que ha guardado silencio sobre algunas cosas con las cuales no esta completamente de acuerdo, para poder mostrar a Croacia de la mejor forma posible. Él ha mencionado nuestras leyes contra el aborto, un punto muy bien recibido en el Vaticano. Basando sus argumentos en estas leyes, el Arzobispo ha justificado en parte los métodos usados contra los judíos, quienes son en nuestro país los más grandes defensores de crímenes de este tipo y sus más frecuentes perpetradores." (23)
Stepinac y el resto del clero apoyaron el
ataque de los Nazis a la Unión Soviética en junio de 1941 como una Cruzada
Cristiana. Katholicki List
dice:
"En conjunto con el mundo civilizado y el mundo cristiano nosotros apoyamos la necesidad de esta operación en el cuerpo de la humanidad en la creencia que el ejercito alemán triunfara en extraer el diente envenenado de los Comunistas y quitar el veneno del organismo de la humanidad." (24)
El próximo año Stepinac reafirmo su identificación con la causa de los países del Eje:
"La totalidad del mundo civilizado esta luchando contra los terribles peligros del comunismo que ahora no solamente amenaza al cristianismo, sino también a todos los valores positivos de la humanidad... Hasta hace poco la Iglesia se encontraba virtualmente sola en su opinión de este peligro que asecha a todo el mundo civilizado..." (25)
Stella
Alexander caritativamente sugiere que una opinión "tan limitada del
mundo" demuestra que Stepinac "tenia dificultades de comprender
cualquier cosa mas allá de los limites de Croacia, con excepción del Vaticano,
por supuesto." (26) De hecho, tales opiniones eran típicas de los
sacerdotes católicos a través de Europa con sus afiliaciones pro Nazi
alentadas por un anti comunismo fanático. (27)
Después de 1943, cuando ya era obvio que
el curso de la guerra iba contra Alemania, su odio desenfrenado contra el
comunismo se transforma en la fuerza motivadora de Stepinac en su desesperado
apoyo al régimen Ustasha. Su idea de Croacia como bastión Católico contra la
Iglesia Ortodoxa fue gradualmente reemplazada por la noción que la
independencia Croata debía ser preservada a cualquier costo como una fortaleza
contra el impío comunismo.
Los últimos años del régimen Ustasha
forman un patrón de quejas privadas, apoyo publico y encubrimientos por parte
de Stepinac. Al final de cuentas sus acciones muestran su claro apoyo a las
metas del nacionalismo croata y a la forma de gobierno clero fascista como más
que simple motivación personal. A través de la duración de la guerra continuo
sin descanso sus esfuerzos de cabildeo en beneficio de la NDH dentro del
Vaticano, participó en un gran número de ceremonias publicas celebrando al
estado Ustasha y recibió condecoraciones militares por parte del régimen hasta
el ultimo día de su derrota en 1944. A ultimo momento en un esfuerzo
desesperado por salvar su pellejo de las consecuencias de sus actos, trató de
salvar a alguna víctima y pidió menos crueldad a los croatas. Cuando la
derrota era inevitable tomó posesión de los archivos Ustasha y una buena parte
del oro saqueado. (28)
El Veredicto
Poco
después del final de la guerra Stepinac fue enjuiciado por el gobierno
comunista de Yugoslavia después de reiterados pedidos del Vaticano que lo
dejaran libre. Fue enjuiciado por su colaboración con los Ustasha y por su
apoyo a los ex-Ustashas denominados Krizari (Cruzados), un grupo
terrorista que atacaba intermitentemente en territorio yugoslavo. Aunque el
desarrollo del juicio no fue completamente imparcial, el dictamen de culpable
fue completamente justo. Stepinac no era un simple anti comunista. Durante la
guerra había ayudado y favorecido a un invasor como así también había
presidido sobre una organización clerical que apoyaba y ejecutaba el genocidio
y después de la guerra, apoyo las acciones terroristas de un grupo cuyo fin era
la desestabilización del gobierno yugoslavo. En su juicio su única defensa fue
"Tengo mi conciencia tranquila" , una frase que suena completamente
vacía cuando la comparamos con la realidad diaria del régimen Ustasha. ¿Que
clase de "santo" podría tener una conciencia tranquila después de
haber presenciado y participado en actos horrorosos en nombre de su religión?
Solamente un individuo moralmente corrupto podría sentir tan poca
responsabilidad y remordimiento. Solamente una Iglesia moralmente corrupta podría
tomar a tal individuo como un "santo".
Stepinac sufría de la misma clase de
ceguera moral que ha afectado a la Iglesia católica a través de los siglos y
durante el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial. . El Vaticano en general y
el Monseñor Montini (después Pablo VI) (29) en particular estaban
extraordinariamente bien informados sobre lo que ocurría en Croacia y de la
participación de sus sacerdotes en las atrocidades. Aun así la Iglesia se
mantuvo callada.
Hasta hoy día la Iglesia Católica jamás ha reconocido y mucho menos condenado los crímenes contra la humanidad perpetrados por sus representantes.
La verdad
es que Papa tras Papa ha hecho exactamente lo opuesto. Después de la guerra la
misma Iglesia escondió y ayudo a escapar al criminal de guerra Ante Pavelic,
burlando a las autoridades aliadas en el Vaticano hasta que fueron descubiertos
por los servicios de inteligencia de los Estados Unidos. Aun así lograron hacer
escapar al dictador Ustasha a la Argentina donde el dictador fascista Perón lo
esperaba con sus brazos abiertos, esto fue logrado mediante la ruta de escape
denominada "Ratline" que el Vaticano creo entre la Santa Sede y ese país
Sudamericano. (30) En su lecho de muerte y bajo la protección del
dictador fascista de España Franco recibió la bendición personal del Papa
Juan XXIII. El Papa actual Juan Pablo II se ha rehusado reiteradamente a visitar
los campos de concentración de Jasenovac en sus numerosas visitas a Croacia,
prefiriendo intercambiar saludos con el ex líder Croata y negador del
holocausto Franjo Tudjman y beatificar al altamente comprometido Stepinac.
La reciente beatificación de Stepinac
continua el patrón de negar responsabilidades y santificar crímenes. Lo que
hace completamente inexcusable la elevación de Stepinac a la santidad es el afán
de la Iglesia de tapar las evidencias de sus crímenes, la adulteración de la
historia y el miserable fracaso de nunca aprender de sus acciones. Esto condena
a la humanidad a sufrir las maquinaciones de esta organización cada vez que
logra reunir suficientes fuerzas como para poder materializar sus maléficos
planes.
El Padre Bralo da su sermón sobre un podio adornado con la
"U" de Ustasha (Julio 12, 1942).
1. La Beatificación es el ultimo paso antes de la
Santidad.
2. La frase Orwelliana usada por la Santa Sede para
describir este proceso de "purificación de la memoria" International
Theological Commission Memory And Reconciliation: The Church And The Faults
Of The Past December 1999. El
texto de este documento esta disponible en
el sitio oficial del vaticano en Internet. Para una evaluación critica de la
"apologia" veza Randolph L. Braham (ed), The Vatican and the
Holocaust: The Catholic Church and the Jews During the Nazi Era (Colombia
University 2000).
3. Discurso del 22 de Julio de 1941. Citado en Vladimir Dedijer The
Yugoslav Auschwitz and the Vatican (Prometheus 1988) p.141.
4. Novi Lista 24 Julio 1941. Citado en Dedijer p.131. Mogus también
fue parte activa de las atrocidades. Vea el testimonio de su juicio en Dedijer
pp. 185-186.
5. Karlheinz Deschner With
God and Fürher p. 282. Para aquellos con estomagos fuertes, fotos
extremadamente graficas de las atrocidades Los Ustasha también eran
diferentes a los Nazis en su entusiasmo de ser fotografiados en sus actos de
carnicería.
6. Deschner pp. 280-281. La referencia de Deschner sobre "mediante noble
competencia se decidía quien era el mejor en degollar sus victimas" esta
ilustrado en el siguiente testimonio:
Sobre el genocidio de los
Ustasha, Mile Friganovic contó la increíble historia de como el Franciscano
Pero Bnica, un estudiante becado en el monasterio de Siroki Brijeg asesinó
a 1,350 prisioneros en el campo de concentración de Jasenovac en una sola
noche:
"El Franciscano Pero Bnica, Ante Zrinusic, Sipka y yo apostamos para ver
quien mataría mas prisioneros en una noche. La matanza comenzó y después de
una hora yo maté a muchos mas que ellos. Me sentía en el séptimo cielo. Nunca
había sentido tal éxtasis en mi vida, después de un par de horas había
logrado matar a 1,100 personas mientras los otros pudieron matar entre 300 y 400
cada uno. Y después cuando estaba experimentando mi más grandioso éxtasis noté a un viejo campesino parado mirándome con tranquilidad mientras mataba a
mis víctimas y a ellos mientras morían con el más grande dolor. Esa mirada me
impacto en el medio de mí más grandioso éxtasis y de pronto me congelé y por
un tiempo no me pude mover. Después me acerqué a él y descubrí que era del
pueblo de Klepci cerca de Capljina y que su familia había sido asesinada y enviado
a Jasenovac después de haber trabajado en el bosque. Me hablaba con una
incomprensible paz que me afectaba mas que los desgarradores gritos al mí
alrededor. De pronto sentí la necesidad de destruir su paz mediante la tortura
y así mediante su sufrimiento poder yo restaurar mi estado de éxtasis para
poder continuar con el placer de inflingir dolor.
Lo apunté y lo hice sentar conmigo en un tronco. Le ordené gritar: '¡Viva
Poglavnik Pavelic!', o te corto una oreja. Vukasin no hablo. Le arranque una
oreja. No dijo una palabra. Le dije otra vez que gritara '¡Viva Pavelic!' o te
arranco la otra oreja. Le arranque la otra oreja. Grita:: ¡Viva Pavelic!
', o te arranco tu nariz y cuando le ordene por cuarta vez gritar '¡Viva
Pavelic!' y lo amenace con arrancarle el corazón con mi cuchillo, me miró
y en su dolor y agonía me dijo: ¡HAGA SU TRABAJO; CRIATURA! ' Esas palabras me
confundieron, me congeló, y le arranqué los ojos, le arranqué el corazón,
le corté la garganta de oreja a oreja y lo tiré al pozo. Pero algo se rompió
dentro de mí y no pude matar mas durante toda esa noche.
El Franciscano Pero Brzica me ganó la apuesta porque había matado a 1,350
prisioneros y yo pagué sin decir un apalabra."
Citado
en Milan Bulajic The Role of the Vatican in the Breakup of the Yugoslav State
(Beograd 1994) pp. 156-157.
7. Existe un debate sobre el número exacto de
personas asesinadas por la NDH en general y en Jasenovac en particular. El
debate se ha recrudecido debido al reciente conflicto Serbo-Croata. El fallecido
presidente de la recientemente creada Croacia, Franjo Tudjman, se aseguró la
fama con sus afirmaciones revisionistas que reducían el número de víctimas a números
ridículamente bajos. Tudjman estima que "solamente" murieron 30,000
en Jasenovac mientras que las pruebas históricas los estiman de 600,000 a
700,000 los asesinados. El Gobierno de Estados Unidos aporto sus pruebas durante
el juicio del ex comandante de Jasenovac Commandant Dinko Sakic, entregando
documentos Nazis que estiman las víctimas en alrededor de 120,000 asesinados en
Jasenovac antes de diciembre de 1943 (Newsday, mayo 2, 1998). El texto
del Departamento
de Estado de USA sobre los asesinatos se encuentra en Internet. Vea como
Argentina esta involucrada en los crimenes. Una discusión
sobre el tema se puede leer en el libro de Alexsa Djilas The Contested
Country (Harvard 1991) pp. 125-127. Aunque Djilas aparece como
extremadamente interesado en aceptar la integridad de los cálculos de Tudjman,
él es claro en decir que la forma en que se calculen los asesinados no afecta
la índole criminal del régimen Croata bajo secciones(a), (b) y (c) de la
Convención de Genocidios adoptada por la Asamblea General de las Naciones
Unidas en 1949 (Djilas p. 212-213 n.59). Vale notar el hecho que Tudjman en 1996
propuso re enterrar los restos de los Ustashas muertos por los Partisanos
Serbios junto con las víctimas de los Ustashas de Jasenovac. (Reuters
abril 22, 1996) Esta propuesta de reunir a los perpetradores Ustasha con sus víctimas
creó un revuelo internacional que decidió abandonar el plan.
8. Djilas The Contested
Country p. 211 n.46.
9. Una traducción completa del poema como así también copias del
original se encuentran en Dedijer pp. 97-102.
10. Entrada en el diario fechada 28 de marzo de 1941 citado en Dedijer con
fotografías del original de puño y letra de Stepinac p. 142.
11. En Carlo Falconi The
Silence of Pius XII (Little, Brown 1965) p. 298.
12. Dedijer provee extensa documentación de esto en su capítulo
"Documentos sobre las Masacres bajo el Liderazgo de los Sacerdotes"
pp. 176-221.
13. Katolicki List
enero 1940. Citado en Yugoslav Embassy, The Case of Archbishop
Stepinac (Washington 1947) p. 45.
14.
Richard Patee The Case of Cardinal Archbishop Stepinac (Bruce 1953) p.
166. Parte de la documentación presentada en el juicio de Stepinac.
15. De Katolicki Tjednik. Citado en Yugoslav Embassy pp. 47-48.
16. Dedijer p.95.
17. Stella Alexander The Triple Myth.
18. Diario personal, abril 27, 1941 citado en Falconi p. 273. Vale
notar que ya para esta fecha Stepinac estaba completamente al tanto que Pavelic
era un asesino fugitivo de la justicia. Pio XII también tuvo una audiencia
privada con el poglavnic en mayo de 1941 estando completamente
consciente de los crímenes cometidos y jamás hubo ni una pregunta ni una
palabra de reproche. Después, Pio XII se entrevisto con una delegación Ustasha
que incluía a Mile Budak.
19. Falconi p. 320
20. Falconi p. 320
21. Vea Patee pp. 306-340. Vale notar que la más temprana intervención que
Patee para la cual provee documentación es marzo de 1942 con la mayoría de los
casos siendo en 1943 en adelante.
22. De ninguna manera esto representa un repudio del Arzobispo, pero seria mas
una señal de la naturaleza extrema de las ambiciones de Pavelic. Antes de
escaparse del país, Pavelic le pide a Stepinac hacerse cargo del gobierno
provisional, una señal de que este tenia una gran confianza en el Arzobispo.
Aunque Stepinac no acepta esa oferta, si acepta hacerse cargo de los archivos
Ustasha y de parte del oro saqueado.
23. Falconi pp. 315-316.
24. Patee p.167.
25. Alexander.
26. Alexander 88-89.
27. Por ejemplo, el Arzobispo Constantini, Secretario de la Congregación para
la Propagación de la Fe, dio un discurso en Venecia en el cual él se identifica
con la causa Alemana y llama denomina como cruzada a la lucha contra la Unión
Soviética de esta manera:
"Igual que ayer en tierra
española, de la misma manera hoy en la Rusia Bolchevique, en esa tierra inmensa
donde el mismísimo Satanás parece haber encontrado sus instrumentos y sus
mejores colaboradores entre las más altas autoridades de las Republicas
-- allí, nuestros valientes soldados de la patria, entre otros, están librando
la batalla más grande de todas, Deseamos con todo nuestro corazón que esta
batalla nos brinde la victoria final contra un Bolcheviquismo empecinado en la
negación y el levantamiento."
Citado
en Saul Friedlander Pius XII and the Third Reich: A Documentation (New
York, Knopf 1966) p. 79.
28.
Vea Dedijer pp.415-418
y Mark Aarons y John Loftus Unholy Trinity (New York, St. Martin's
1991/1998) Capitulo
6. El ultimo destino del oro Ustasha, que fue canalizado mediante el
Banco del Vaticano, ha sido el enfoque de investigaciones recientes. El Tesoro
de los Estados Unidos ha publicado un reporte sobre la situación actual
de su investigación sobre el papel de los Bancos Suizos en el lavado de dinero
saqueado por los Nazis. Existe también un juicio en estos momentos por parte de
los sobrevivientes del genocidio Ustasha para forzar al Vaticano entregar
información de sus archivos sobre el destino del oro.
29. Para una discusión sobre el papel de Montini y su apoyo a la NDH vea
Falconi pp. 334-343.
30. Vea Aarons and Loftus

Saceredotes y Soldados de la NDH dan su
saludo fascista durante el funeral del general Ustasha Matasic (April 1942)
I. Sources Critical of the Catholic Church and the NDH
Dedijer, Vladimir. The Yugoslav Auschwitz and
the Vatican : the Croatian Massacre of the Serbs during World War II
(Buffalo, NY Prometheus Books, Ahriman-Verlag, 1992. --German edition published
in 1988)
The is one of the most extensive documentary sources on the topic that is
available in English. Dedijer presents the evidence in this volume as if he were
preparing an indictment of the Vatican for an international human rights
tribunal. He relies heavily on eyewitness accounts and contemporary publications
by the perpetrators to build a case against the NDH, the Nazi puppet regime
installed in Croatia in 1941, the clero-fascist Ustashe party and their ally,
the Vatican. He provides gruesome details about torture and murder in the
Ustashe death camps, as well as on the local ethnic cleansing campaigns that
were so widespread throughout the duration of the regime. Dedijer's focus
throughout is on documenting the role of the Catholic church in supporting and
in some cases carrying out the atrocities he describes. He provides evidence
implicating the church hierarchy in support of the regime, its policies and its
genocide. Specific Indictments are presented for Archbishop Stepinac, Papal
Legate Marcone and Pius XII as well as for an assortment of priests who
personally took part in the commission of atrocities. Chapter 12 is titled
"Documents on Massacres under the Leadership of Priests."
This book is a real eye-opener for a reader willing to work through the
documentation. The piecemeal way in which some of the documentation is provided
requires the reader to play a bit more active role in maintaining the narrative
than is the case in most popular works of history. Two further problems are the
lack of footnotes in at least the English language edition and the poor
resolution on some of the documentary photographs included.
The complex story of this book's genesis is also of interest. The author was,
with Jean Paul Sartre, one of the original presidents of the [Bertrand] Russell
International War Crimes Tribunal as well as a prolific author. Earlier works
included a book on Tito, an influential apology, a history of Yugoslavia and War
Crimes in Vietnam. (Nottingham 1971).
The person who arranged for the German translation of this book, Gottfried
Niemietz, had earlier been the defense attorney in the 1986 blasphemy trial of
Gottingen atheist Birgid Römermann who had claimed in print that the Catholic
church was "one of the biggest criminal organizations in history."
Niemietz was later tried himself on the same charge. Unsuccessful in that
defense, he decided the German public needed to be better informed. He thus
contacted Dedijer and arranged for a German translation of his book which has
now been translated into English as well.
Reviews of Dedijer's book include:
1. Fox, John P. The Slavonic and East European Review, v. 73 (Apr. '95)
p. 358-60
2. Ramet, Sabrina Petra. Journal of Church and State v. 35 (Autumn '93)
p. 900-2
3. Prpic, George J. The Catholic Historical Review v. 79 (July '93) p.
560-2 4. Dean, Istvan. New York Review of Books v. 39 n. 18 (Nov. 5, 1992) p. 25
5. Tomovich, Vladislav. Toronto Star (Jan. 23, 1993)
6. Zvielli, Alexander. The Jerusalem Post (Nov. 19, 1992)
Embassy of the Federal Peoples Republic of Yugoslav. El Caso del Arzobispo
Stepinac. (Zagreb 1947)
A crucial elaboration and documentation of the Yugoslav governments' case
against Stepinac. This pamphlet details the collaboration of Stepinac with the
NDH from its founding to its demise. It also discusses the complicity of other
Catholic clergy and the Catholic press in the Ustashe terror. Other than with
Dedijer's work, it is the most important source in English detailing the
collaboration of Stepinac and the Church with the NDH. The full text of this
pamphlet is now available on site!
Falconi, Carlo. The Silence Of Pius XII Faber & Faber, London, 1970
The role of the Catholic Church in wartime Croatia is the third and in some ways
the most troubling of the silences of Pius XII that Falconi deals with in this
work. The account Falconi gives here of religiously motivated genocide and
forced conversions in Croatia is perhaps the earliest reliable treatment of the
subject by a historian. The Silence of Pius XII remains the best analysis
of the important diplomatic documentation from the period; Falconi's focus
throughout is on determining what the Vatican knew about the forced rebaptisms
and the ethnic cleansing. Having determined that The pope in fact knew a great
deal, his silence indicates indifference at best and complicity at worst. The
pope made no public statements at all regarding Croatia during the war; however
he did grant Pavelic a private audience and received various other dignitaries
and diplomats. The Vatican has so far refused to release any of his
correspondence with Stepinac or other Croatian officials. There is evidence
however from the other side: reports from Stepinac and various other officials
to the pope as well as accounts of the activities of various other Vatican
officials, including Msr. Montini (later Paul VI), in regard to the NDH. This
trail of evidence forms the documentary primary basis for Falconi's analysis.
In the years leading up to the war, the resentment of Croatian Catholics against
what they viewed as the encroaching hegemony of a Yugoslavia dominated by
Orthodox Serbs crystallized around the rejection of a proposed Yugoslav
Concordat with the Catholic Church. This concordat, which had been personally
negotiated by Pacelli (later Pius XII) as Vatican Secretary of State, aimed to
secure special privileges for the Catholic Church which supporters believed
would put it on more of an equal footing with the Catholics. The Ustashe played
upon this resentment as "a hyper-confessional national movement which in
some way wanted to restore the ancient kingdom of the Croats as vassal of the
pope" [270].
Falconi goes on to describe briefly but in vivid detail how the founding of the
puppet state was received by Catholics and the dimensions of the actions taken
against the Serbs. He describes the initial attitude of the Catholic religious
authorities who were "faced with this appalling mixture of massacres and
festivals, of churches attacked and burnt down here, and festooned with lights
there" [279], as perplexed. He goes on to detail the steps Stepinac took to
ensure that conversions took place according to the strict tenets of Catholic
doctrine. Falconi also notes Stepinac's protest of the attempt to exclude entire
segments of the population (the Orthodox intelligencia) from the possibility of
conversion. The Ustashe simply wanted to exterminate this segment of society.
However, he also notes that Stepinac here fails to explicitly extend this
principle to the Jews who were in equal danger. The documentation Falconi
provides here, both of the regime's guidelines on conversion and on the local
church hierarchy's response is more extensive than in any other source.
In contrast to the outspoken complaints about the failure to follow church
guidelines on conversion is the episcopate's nearly total silence on the
exterminations campaign that was then raging throughout the country. The few
complaints that were made were either elliptical or private and focused on the
practical inadequacy of such crude methods as mass murder for the evangelical
goal. Falconi sums up:
"That some of the bishops were Ustashe is beyond a doubt .... But whether Ustashe or not, there is no denying that they witnessed the demolition of the Orthodox Church with satisfaction and rushed to collect the spoils" [295]
Stepinac himself continued to passionately lobby
for the regime throughout the duration of the war and the documents Falconi
provides in this regard are crucial and damning. Falconi decisively refutes
intimations that these documents were somehow forged. Also of particular
importance are the documents Falconi provides on the conflicts between the
Italians and the NDH over the persecution of the Serbs and Jews.
As for the Vatican, Falconi shows that it maintained a cautiously supportive
attitude toward the regime, an attitude that did not substantially change even
as the evidence of the persecutions continued to mount in Rome. Although because
of conflicting diplomatic commitments and the uncertain outcome of the war it
did not officially recognize the NDH, it accorded its representative access to
the pope and diplomatic privileges and even a papal legate to the regime. When
the representatives of the Holy See did question NDH representative about the
reports of persecution it invariably followed the following pattern:
"Simulated attack, patient listening, generous surrender: these were the three stages characteristic of every audience granted to the Ustashe representatives ..." [336].
At one point Cardinals Maglione and Montini even
petitioned Stepinac to be more flexible with the rulers in Zagreb. The pope
himself never mentioned the persecutions in his various audiences with
representatives of the NDH.
Federation of Jewish Communities. The Crimes Of The Yugoslav Fascists and
Their Collaborators Against Jews and Orthodox Serbs in Yugoslavia Belgrade,
1957
Introduction in English with an extensive selection of documentary photographs.
This work includes a brief summary of the legal measures taken against the Jews
in Croatia and elsewhere in Yugoslavia as well as an outline of what happened in
each of the camps.
Goldstein, Ivo and Narcisa Lengel-Krizman. Anti-semitism, Holocaust,
Anti-fascism (Zagreb Jewish Community,1997)
Njemirovski, Olga. The Holocaust and the Jews of Yugoslavia (Jerusalem,
Gefen 1996)
Serbian Eastern Orthodox Diocese for the US & Canada. The Martyrdom of
the Serbs: Persecutions of the Serbian Orthodox Church and Massacre of the
Croatian People (Panandech, Chicago c. 1944)
An important collection of testimonia, photographs and documents translated into
English and issued late in the War. Includes translations of contemporary
accusations against the Ustashe and the Catholic Church and Serbian appeals to
the Catholic hierarchy to stop the atrocities. Of special interest are reports
by the Chetnik General Mihailovich, singled out for abuse ["Satanic
hyperbolics"] by Tudjman in the Horrors of War, and a letter from Prvislav
Grizogono to Stepinac pleading for the latter's intervention. Among the
photographs included is one of General Mihailovich, who was executed by Tito
shortly before Stepinac was put on trial.
Bulajic, Milan. Tudjman's "Jasenovac myth" : Genocide against
Serbs, Jews and Gypsies (Belgrade, Strucna knjiga, 1994)
Bulajic, Milan. Genocide of the Serbs, Jews and Gipsies in the Ustashi
Independent State of Croatia (Belgrade, Strucna knjiga, 1991)
Bulajic, Milan. The Role of the Vatican in the Break-up of the Yugoslav State
(Belgrade, Strucna knjiga, 1994)
Includes material on the movement in Croatia for the beatification of Stepinac.
Manhattan, Avro. The Vatican's Holocaust Ozark Books
Manhattan, Avro. Terror over Yugoslavia, the Threat to Europe. London
1953
Paris, Edmond. Genocide in Satellite Croatia 1941-1945 1961.
Although Falconi cites this work along with Manhattan's Terror over Yugoslavia
as an example of "tendentious" literature on the NDH, he gives no
justification for this description. In fact, much of what Paris details in his
book is corroborated by Falconi himself. In the absence of any clear errors of
fact, the only thing that might be considered tendentious is the occasionally
polemical tone of the work and disrespect for the majesty of the church, which
in my view is more than fully warranted by the enormity of the crimes involved
and the totally inadequate response of the church. Much of what is presented in
this work anticipates Falconi and Dedijer; however there are some essential
selections of material that can be found only here. He gives the source for the
assertion, made by Dedijer and others, that Archbishop Stepinac advocated first
use of nuclear weapons by the West to destroy communism. This was the report of
a conversation a British officer had with Stepinac originally published in The
New Statesman and Nation (London) October 26, 1946:
He regretted the horrors of the Nazi occupation, first because this had, in his view, been imposed on Croatia by the Serbs, and secondly because while the Germans and Ustashe had burned the churches and killed the congregations, the Communists, by their educational and land reforms were threatening the hold of the Church over its schools and estates. He looked to the West to use its atomic power to impose Western civilization on Moscow and Belgrade before it was too late [215].
It is important to note that this article was
submitted anonymously. Its authenticity was challenged in a subsequent issue of
the same paper. Paris' section on the deaths of Pavelic and Stepinac [278-280]
is very good and gives the exact date on which Pavelic received a personal
benediction from John XXIII -- December 27, 1959. However, the way the
information is presented it is not clear whether Pavelic died on the 26th or the
27th. Although he did not know specifically about the Vatican ratlines, Paris
also goes into some detail on the fortunes of many of the Ustashe after the war.
Seldes, George. Even the Gods Can't Change History (Lyle Stewart,
Seacaucus)
The chapter "How to Set the Historical Record Straight" has brief
accounts of the crimes of Tiso, Stepinac and Mindszenty followed by a very
interesting account of how the press handled coverage of these figures. The
press treatment ranged from whitewashing unpleasant facts to censorship of its
own reporters for producing controversial news to outright fabrication. The book
is especially helpful in demythologizing Mindszenty who became a hero to the
Cold War right in America despite his vocal anti-Semitism.
O'Sullivan, Gerry. "Three Genocidal Churchmen: J. Tiso, A. Stepinac and J.
Mindszenty" The Humanist v. 50 (Nov Dec. '90) p. 44-51
This article is largely based on the chapter of the George Seldes book cited
above. Some parts are updated. Three members of the Catholic clergy who were
found to have collaborated with the Nazis during World War II continue to stir
controversy years after their deaths. Cardinal Jozsef Mindszenty of Hungary, who
was tried for treason, has been mythologized as a martyr in both Hungary and the
United States, where prelates and rightists have been cleansing his image for
more than 30 years. A plaque erected in memory of Monsignor Jozef Tiso of
Slovakia, who was executed for treason and genocide, by the Slovak National
Party and the Christian Democratic Movement was taken down only when political
leaders and Jewish organizations complained. Lastly, a high school on Long
Island continues to bear the name of Cardinal Alojzije Stepinac of Croatia, who
served as the military vicar of an army that slaughtered more than 800,000 Jews,
Serbs, Croatians, and Gypsies. The fund to build the high school was started by
Cardinal Spellman.
Lacvergne, Bernard and Hervè Lauriére. "Genocide in the Puppet 'State' of
Croatia" Contemporary Review 224 (June 1974): 291-8
A brief review of the history of the NDH state and its roots in earlier forms of
Croat nationalism. Some interesting citations. The authors curiously fail to
note that Stepinac was tried and imprisoned by the Tito regime, an omission
which gives creates a misleading impression in their conclusion. Lauriére is
the author of two works (in French) about the NDH: Assassins au nom de Dieu
(Paris 1951) and Ustashis.
Paris, Edmond. Convert Or Die--Catholic Persecution in Yugoslavia During WWII
Chino, CA
Rhodes, Anthony. The Vatican in the Age of the Dictators 1922-1945.
London 1973
Rhodes, a Catholic apologist, gives an account of Catholic participation in
Ustashe atrocities that is heavily dependent on Falconi and raises questions he
is not prepared to answer.
Traducido del sitio


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